Canto IV – La Senda de lo Desconocido
Crónica de Harzar Canto IV – La Senda de lo Desconocido "Un aroma desconocido en la espesura anuncia dos destinos: saciarse o ser devorado." Nos movimos hacia el norte, sin buscar nada en particular, cargando con lo poco que sabíamos. La tierra se volvió más blanda. Las piedras, más escasas. Y justo cuando creíamos seguir la línea recta del destino, la pradera se quebró. Una grieta vegetal: la entrada a una selva densa, apretada, hecha de ramas que no se dejaban mirar. Nos detuvimos, no por miedo ni por sorpresa. Nunca habíamos llegado tan lejos desde Yenah. Detrás de nosotros, muy lejos, los peludos seguían pastando como si no existiéramos. —“Esto no es el bosque, es una trampa” —dijo Dragan, tanteando la lanza. —“Las trampas siempre tienen un escape” —respondió Ilian, sin mirarnos. —“Kalel, dime por dónde. Estos árboles no muestran camino.” No tenía más certezas que ellos, pero asentí como si las tuviera. Antes de que la selva no...